Cómo protegerte de las picaduras de insectos

Con el aumento de las temperaturas exponemos una mayor parte de nuestro cuerpo al aire libre, lo que entraña  el peligro de las picaduras de insectos. Para protegernos podemos echar mano de  repelentes,  que junto al bloqueador solar, el traje de baño, un buen sombrero y las gafas de sol, son parte del equipo básico en la época de calor.

Imagen © Thinkstock / WebSubstance

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Durante los meses de verano los insectos pueden convertirse en verdaderas pesadillas si no los mantenemos alejados. Los mosquitos, aunque son los más conocidos, no son los únicos. Hay que cuidarse de las hormigas, las garrapatas, pulgas, abejas, avispas, arañas, en fin de todo un ejército.

Picaduras, picazón, dolor y hasta la transmisión de enfermedades como el dengue, el paludismo (también conocido como malaria), la enfermedad de Lyme[1], ciertos tipos de encefalitis como la encefalitis equina, y el virus del Nilo Occidental, entre otras, son posibles complicaciones si no tomas medidas para evitar las picaduras.

¿Sabes cómo sacar el máximo provecho del repelente de insectos?

Aquí tienes algunos consejos:

1.  Escoge el repelente adecuado. En el mercado encontrarás una gran variedad de productos con el propósito de ahuyentar a los insectos, pero no todos son iguales, ni sirven para mantener bajo control a todo tipo de insecto. Para saber cuál escoger, es necesario que revises la etiqueta y te fijes en el pesticida activo:

  • Los que contienen Picaridin (o KBR 30223), IR3535, o aceite de eucalipto de limón (citronellal) te servirán para controlar a las picaduras de mosquitos.
  • Si quieres controlar a los mosquitos, a las pulgas y a las garrapatas, es mejor seleccionar productos cuyo ingrediente activo sea el DEET (N,N-dietil-meta-toluamida) . Aunque las probabilidades son pocas, los productos que contienen DEET pueden provocar algunas reacciones adversas, como disminución, falta de sensibilidad o quemazón en los labios, dolores de cabeza y erupciones, pero si los usas adecuadamente el riesgo de estas reacciones se reducen. Además, todo es cuestión de balance: se corre más peligro cuando quedamos expuestos a los peligros de las picaduras de insectos. Estos ingredientes están regulados por la EPA (Agencia de Protección del Medio Ambiente de los Estados Unidos) y su efectividad ha sido probada. No obstante, la eficacia del uso del aceite de eucalipto de limón por sí solo para repeler insectos no se ha demostrado.
  • 2.  Sigue las instrucciones del fabricante. Es muy importante que sigas las especificaciones para evitar posibles reacciones adversas. Entre otros detalles, la etiqueta te indicará la cantidad y la frecuencia de la aplicación para que resulte más efectiva, así como posibles contraindicaciones. Muchos productos especifican que se pueden aplicar sobre la ropa y no directamente sobre la piel.
  • Es recomendable que no uses el repelente en exceso, solamente la cantidad suficiente como para cubrir las áreas expuestas y sobre la ropa (NO debe aplicarse debajo de la ropa).
  • La ropa tratada debe lavarse antes de volver a usarse. Y cuando regreses del paseo o de la actividad al aire libre, lava la piel tratada con agua y jabón. Se recomienda una buena ducha.
  • 3.  Si lo usas en combinación con otro producto, sigue el orden correcto. Si vas a estar a la intemperie y al sol, entonces probablemente uses un protector solar y un repelente. Muchas personas se aplican el repelente primero y el protector solar después. Sin embargo, es recomendable hacer lo contrario: primero debe aplicarse el protector solar y luego el repelente. Ten además en cuenta que el protector solar debe aplicarse con más frecuencia que el repelente de insectos.
  • 4.  Cuidado con ciertas partes del cuerpo. Cubre con mucho cuidado todas las áreas expuestas ya que los insectos, especialmente los mosquitos, pueden encontrar con facilidad esa parte que descuidaste. Evita que el producto entre en los ojos y en la parte interna de la mucosa de la nariz. Tampoco debes aplicarlo sobre heridas, cortaduras o piel irritada.
  • 5. Ten cuidado especial con los niños. La Academia Americana de Pediatría especifica que los niños menores de 3 años no deben usar productos que contengan aceite de eucalipto de limón y los bebés de menos de 2 meses no deben usar los que contengan DEET. Si usas repelente en aerosol y se lo vas a aplicar a un niño, evita hacerlo directamente para que no le caiga en los ojos. Aplica el producto en tus manos, frótalas y entonces frota la piel del niño. Nunca apliques repelente en las manos de los niños, ya que ellos se las llevan fácilmente a los ojos.
  • 6.  Renueva la  aplicación , en caso necesario, y en la forma correcta. Especialmente si estás sudando mucho, entras y sales de la piscina o si los insectos vuelven a molestarte pasado un tiempo. Recuerda no aplicarlo en aerosol ni en interiores ni directamente en el rostro: aplícalo primero en las manos, y entonces frótalo por la frente, la nariz, la barbilla y las mejillas.El repelente de insectos puede ser tu mejor aliado durante todo el año y especialmente en el verano, si tomas las precauciones debidas. Así evitas las molestias y el peligro y no perjudicas tu salud ni la de tus hijos.

Fuente: http://www.vidaysalud.com

Si quieres ampliar esta información de recomiendo la lectura del artículo: Cómo evitar las picaduras de abejas y avispas aparecido el pasado verano en este blog.

 

 

 

Acerca de Agueda

Profesional con gran experiencia en la edición de revistas profesionales de peluquería y estética, organizadora de certámenes profesionales y creadora del blog Beauty Today.
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